El siguiente relato está inspirado en hechos reales:

 

mejores-psicologos-online-madrid-especialistas-en-ansiedad-estres-depresion-toc-alimentacion-adulto-niño-infantil-terapia-de-pareja

 

Supongo que todo empezó hace unos años. Al empezar la carrera de Ingeniería Aeronáutica ya empecé a notar algunos cambios en mi manera de comportarme. Creo que las exigencias de la carrera y mi estado de estrés provocó el problema que te voy a contar a continuación. Al principio pensaba que únicamente eran manías y continuamente me dedicaba a ocultarlo al resto.

 

Simplemente eran pequeños detalles que eran muy importantes para mí. No sé cómo expresarlo, pero pensaba que si lo contaba me habrían tachado de rarito, incluso llegué a pensar que era mejor ocultarlo porque, si lo contaba, mis seres queridos me dejarían de lado.

 

Antes habría sido difícil para mí expresarte mi problema, pero ahora te puedo contar un poco en lo que consistía mi día a día para que te puedas hacer a la idea.

 

Cada día me ponía una alarma para despertar (siempre a una hora par, con todos los números del reloj pares, normalmente a las 8.22 a.m), desayunaba mis dos tostadas, calentaba (unos 42 segundos, siempre en números pares) el vaso de leche y me lo volvía a rellenar una vez más. Antes de salir, me aseguraba dos veces de que había cerrado correctamente el gas. Posteriormente, para ir a la universidad, que se encontraba a las afueras de Madrid, me metía en el coche, me abrochaba y desabrochaba el cinturón de seguridad dos veces y ponía la radio. En este punto, me aseguraba de que siempre el volumen del altavoz se encontrase en número par.

 

Llegados a este punto, es posible que te estés planteando que esto es una broma, pero te puedo asegurar que no lo es.

 

Tanto era así, que incluso me aseguraba de besar a mi novia un par de veces o planificaba actividades o fechas concretas siempre comprobando en que se producirían en días pares concretos. Y si alguien me preguntaba, me dedicaba a dar excusas para justificar este hecho, porque realmente no era capaz de adaptarme a los números impares, no cumplir con la necesidad de adaptarme a los números pares era algo que hacía que me pusiera muy nervioso.

 

Era una obsesión por esos números pares que nacía de la inseguridad que sentía, pues pensaba que si no cumplía la “norma” de los números pares, era muy probable que me pudiese ocurrir algo malo a mí o a mi familia.

 

Realmente me considero una persona supersticiosa, pero en este momento era algo extremo que no podía controlar. Me di cuenta de que estos aspectos me limitaban, cambiaban mi forma de ser y de relacionarme con los demás. Intenté controlarlo, pero no podía, esto me causaba mucha ansiedad, por lo que decidí pedir ayuda psicológica online.

 

En ese momento, me di cuenta de lo que pasaba, el psicólogo me explicó qué era lo que realmente me ocurría, qué eran las obsesiones, cómo aparecían de forma recurrente en mi mente, y qué eran las compulsiones que realizaba para aliviar mi malestar, neutralizar mis obsesiones y prevenir la posible ocurrencia de catástrofes. Además, me ayudó a superar el problema y hoy en día puedo decir que me quedan pocas manías que solventar, porque me he dado cuenta de que realmente quien decide quién debe tomar el timón de su vida eres tú mismo.

 

Y recuerda, si tú también necesitas ayuda psicológica, pídela.

 

onsulta-psicologia-online-madrid-ayuda-psicologo-online-terapia-online-ansiedad-estres-depresion-hijo-pareja

-Para leer el relato anterior, pulsa aquí

 

Mayo 2020

Émora Psicólogos para Jóvenes, Adultos y Familias en Madrid (Canillejas, Rejas, Plenilunio).

Calle Aramayona, 3 – 28022 Madrid

Teléfono: 91 495 62 82 / 672 79 94 03  

 

 

- Escrito por Alicia Jiménez, Psicóloga del Equipo de Émora.

 

psicologos-plenilunio-canillejas-rejas-adultos-infantil

 

 

Comments are closed.