Sábado por la tarde:

- ¿Qué hacemos?

- Yo que sé, tío. ¿Y si vamos a un Escape Room?

- ¡Puede estar bien! Nunca he ido a uno. Vamos a reservar.

Imposible. Tras una hora buscando desde Coslada, las 62 opciones que vemos a través de los resultados de Google están completas. ¡Ni una libre!

Al poco tiempo, nos llaman. Tenemos suerte. Ha fallado un grupo.

- ¿Vamos?

- Ok. ¡Vamos! A ver qué es eso que hace todo el mundo los sábados.

Por el camino, echamos cuentas. 62 empresas de Escape Room. Ocho sesiones por sala y día. Unas cuatro personas por sesión. 4x8x62. Ese es el número de personas, más o menos, que habrá hecho Escape Room en un radio de 20km desde Coslada al acabar el sábado. ¿Qué tiene esto que gusta tanto?

Aquí va un pequeño análisis desde el punto de vista de un Psicólogo:

 

1. ¡Escapa!

Lo primero, y aunque sea una simulación, el propio nombre lo dice: Escapa. Tienes que sobrevivir. Esto te pone las pilas de inmediato. Te activas. Una corriente extra de concentración corre por tu cuerpo. Un ejemplo más de cómo en estos días tan cool que vivimos el marketing consigue que la experiencia comience antes de entrar al propio establecimiento.

 

Psicólogos-Coslada-Adultos

Las imágenes, la historia… todo ello hace que te “metas” en la situación. Preparas tu organismo para emitir conductas que, probablemente, tendrán una consecuencia muy molona: escapar de algo horrible y quedar como un héroe. Al fin y al cabo es solamente una “room“. Esto lo hace accesible para todos.

 

 2. Evaluación total.

Hay cámaras. Para tu seguridad y para darte pistas si te ven totalmente perdido. Por eso sientes todo el tiempo que te están evaluando. Te comparas con el grupo que salía hablando sobre lo bien que se les había dado no sé qué prueba. Nos encanta competir. Contra nosotros mismos o contra otros. También nos gusta decir que lo mejor es pasarlo bien y divertirse. Pero nos flipa más competir. Más aún cuando nos lo representan como un juego y no como una obligación. Estás tan tenso dentro de la habitación que das saltitos sin parar. De repente estás capacitado para ver cosas que no habrías visto en tu vida. Detalles en cuadros que llevan ahí 100 años y que ni siquiera forman parte del juego.

Estás compitiendo contra los anteriores y contra los siguientes. Estás demostrando al que inventa las pistas que tú vales para esto. Y, aunque no lo pienses, estás compitiendo contra tus amigos. Quieres ser el que encuentre la clave más difícil. Te meten ahí dentro y te dicen que intentes jugar en Equipo, pero el cuerpo te pide ser el Imprescindible, el Determinante. Cóctel perfecto para el entretenimiento del s. XXI.

 

 3. Estrés en juego y en tiempo.

 

Psicólogo-Coslada-Adultos

¡Hay un cronómetro! Estás toda la hora pensando en que se te acaba el tiempo. Tus comportamientos comienzan a basarse en dos fuerzas contrarias pero inseparables: el proceso de refuerzo positivo te lleva a jugar para ser el salvador y salir de aquella habitación narrando anécdotas sobre tus hazañas. Sin embargo, el refuerzo negativo actúa sin tú saberlo, llevándote a las prisas y la ansiedad por el miedo a que se acabe el tiempo y quedar como un estúpido.

 

 4. Historia en la que eres el protagonista.

¿Os acordáis de cuando el profesor de Historia os hacía pasar por uno de los personajes del tema? Si nunca os ocurrió esto, lo siento, vuestro profesor no se lo curraba mucho. Simulando que eres parte de la historia, el aprendizaje se produce de manera más efectiva, con mayor rapidez y dura más tiempo sin necesidad de repetición. En esta habitación de la que tienes que escapar eres alguien. Tienes un cometido claro que es crucial para la meta. ¿Os suena lo de la gente a la que involucran en los objetivos de su empresa? Pues eso. Todos motivaos.

 

 5. Equipo… o no tanto.

Este es un tema polémico. Vas con unos amigos y piensas que la comunicación fluirá entre vosotros. Que cada uno será importante ejerciendo su rol y conseguiremos salir de allí trabajando mano a mano. Pero la primera vez que tu amigo hace lo mismo que estabas haciendo tú porque no se fía de que hayas girado bien tal llave, o de que hayas introducido bien tal código, te dan ganas de meterle un dedo en el ojo.

Resulta surrealista ver cómo alguien trata de “liderar” la situación. Resulta aún más surrealista cuando te ves a ti mismo intentándolo. Si se quiere utilizar este juego para un ejercicio del – actualmente famoso – concepto Team building, cuidado…

 Psicólogos-Coslada-Infantil

6. Hay juego para todos.

Algo genial es que allí dentro haya para todos: pistas para todos; llaves para todos; cuadros para todos; y cosas viejas escondidas para todos. Es muy difícil que alguien del grupo se quede sin hacer nada. Casi imposible.

 

 7. Cada vez que sonaba el maldito walkie

Está el walkie que te dan. Inmediatamente te viene a la cabeza el relato de Cortázar: Tú eres el regalado. A ti te regalan para el cumpleaños del reloj

Pues aquí es lo mismo. Te atan el aparato a la muñeca y, básicamente, te regalan la posibilidad de quedar como un idiota cada vez que suena, porque algo no estáis haciendo nada bien. Hierve la sangre.

Psicólogo-Coslada-niños

 

8. Alegría compartida.

Todo es más divertido si lo compartes. Y todo es más divertido si lo compartes en directo. Por eso ha triunfado la consola con internet. Por eso al mismo tiempo sigue habiendo salas de recreativos donde juegas al lado de otra persona, al mismo juego, en el mismo momento. En esta habitación las risas están aseguradas. Tus éxitos son reforzados socialmente de inmediato. Y en este círculo no te apetece que ese cronómetro llegue a cero porque te lo estás pasando chachi.

El proceso de refuerzo positivo es más poderoso con estímulos bien controlados, y cuando no existe prácticamente demora entre tu conducta y la consecuencia contingente. Además, el impacto de dichas consecuencias es muy fuerte. Como decía antes, es social, es inmediato y en un estado de nervios muy interesante.

 

 9. Conclusión.

Es divertido (mucho). Se puede aprender (el concepto tiene potencial). ¡Y puedes llegar a conocer comportamientos de tus colegas que no te esperabas!

 

 10. La sala.

Entre ellos se espían y se conocen, por lo que es muy probable que cada sala sea distinta. Por cierto, a la que fuimos nosotros es esta de aquí. Ya sabéis, si queréis ir, ¡reservad el día de antes como muy tarde!

exitsalida0

Enero 2019

Émora Psicólogos

 

Avenida de la Constitución, 85 – Portal 6, 1º-1,  28823, Coslada, Madrid. Tlf.: 914956282 / 672799403

¿Por qué nos gusta (tanto) el Escape Room? 10 Claves Psicológicas
4.6 (92.08%) 48 votes

Deja un comentario